Sólo un millar de los 7.000 bloques o casas con más de 50 años han solicitado el Informe de Evaluación del Edificio. Detectan patologías en el 68% de las construcciones inspeccionadas

El Plan Estratégico de la Vivienda de la ciudad de Castellón ha detectado 7.000 edificios con más de 50 años de antigüedad que están obligados a pasar la ‘ITV’ para garantizar la seguridad ya no solo de sus ocupantes, sino también la de los viandantes que transitan frente a sus fachadas. Pero además de ser un trámite de obligado cumplimiento, contar con el Informe de Evaluación del Edificio (IEE) es requisito imprescindible para beneficiarse de alguna subvención para someter el inmueble a remodelación, ya sea estructural, de accesibilidad o para alcanzar un grado mínimo de eficiencia energética.

De la totalidad del parque de viviendas más antiguo de la ciudad, en estos momentos sólo «un millar ha solicitado dicho informe y de éstos, 400 expedientes fueron tramitados durante el año pasado», según explicaron este viernes desde la Concejalía de la Vivienda, en un intento más de «concienciar a la ciudadanía de que este trámite es de obligado cumplimiento como lo es pasar la ITV del coche», tal y como enfatizó la concejala del área, María Jesús Garrido.PUBLICIDAD

Así pues, son en torno a 6.000 los bloques de pisos o casas unifamiliares de la ciudad con más de medio siglo de historia en su estructura los que están expuestos a sanciones que oscilan entre 600 y 6.000 euros. Para aquellas construcciones que se levantaron antes de 1951 ya ha vencido el plazo (acabó el 31 de diciembre de 2021) y para las construidas a partir de ese año y hasta 1972, el periodo voluntario de inspección concluirá el 31 de diciembre del presente ejercicio 2022.

Por ello, desde la Concejalía de la Vivienda instan a las comunidades de propietarios, en el caso de los edificios de vecinos, y a los dueños de las casas particulares, que inicien los trámites «para cumplir con la legalidad» y avisan que cuentan con la oficina habilitada al efecto en el Ayuntamiento «para solicitar todo tipo de información o asesoramiento».

Al frente de esta unidad está el arquitecto técnico Miguel Gil que este viernes, en rueda de prensa junto a la concejala Garrido y el asesor Raül Beltrán, desgranó la repercusión de esta inspección «muy desconocida entre los ciudadanos» y con la que se pretende comprobar el correcto mantenimiento de los edificios y evitar insalubridad, inseguridad o abandono.

De ahí que, entre otras iniciativas, desde el Ayuntamiento «mantenemos contacto con los administradores de fincas para que trasladen a los vecinos la necesidad de cumplir con estas inspecciones», según Garrido.

Las cifras hablan por sí solas de la gravedad que implica no realizar inspecciones técnicas y tareas de mantenimiento en las edificaciones, puesto que, según Gil, «en el 68% de las 1.000 inspecciones realizadas en edificios de la capital de La Plana se han detectado patologías importantes o graves».

De estos casos, actualmente un 27% de los propietarios ya han llevado a cabo la subsanación de las deficiencias detectadas, mientras que están en ejecución o pendientes de ejecución, el 41% de los edificios restantes.

Así pues, sólo un 28% de las ‘ITV’ se han saldado en la ciudad de Castellón con resultados favorables, lo que implica no tener que llevar a cabo ninguna reparación, rehabilitación u obra de mantenimiento en la construcción.

Una vez superada la inspección y ejecutadas las actuaciones pertinentes, se obtiene un certificado vigente durante 10 años desde el momento en que se solicitada. Pasada una década, debe repetirse la revisión del inmueble.

En el caso de Castellón, el grueso de las viviendas más añejas se encuentran en el centro histórico, en el Grao y en los barrios La Guinea-Castalia, Grapa, parque del Oeste y distrito Oeste, según el diagnóstico del Plan Estratégico de la Vivienda, según detalló el asesor de la concejalía que dirige la edila de Podem-EUPV.

En estos momentos, la Conselleria de la Vivienda está remitiendo escritos a los propietarios de los inmuebles con más de 70 años en sus cimientos, advirtiéndoles de que deben de ponerse al día en sus obligaciones cuanto antes. Del mismo modo se ha iniciado un periodo informativo desde el 1 de enero de 2022 dirigido los edificios construidos después de 1951.

DE 400 A 2.000 € POR INSPECCIÓN

Las inspecciones técnicas de las viviendas tienen costes que deben asumir la comunidad de propietarios o los dueños de la casa, en cada caso, oscilan en función de las dimensiones y características de los inmueble. Como referencia orientativa, la revisión de una casa unifamiliar (viviendas de tipología tradicional en Castellón de planta baja y dos alturas) oscila entre 400 y 600 euros, aproximadamente. Por su parte la revisión de un bloque de pisos supone a los vecinos un desembolso compartido de entre 800 y 2.000 euros.

Una vez, realizada la inspección, se puede solicitar ayuda económica a la Conselleria de Vivienda. Garantizada está la subvención del 20% de la factura, pero se puede recuperar hasta el 80% del gasto, en función de una baremación articulada por el Consell.

Así pueden ser beneficiarias de estas ayudas las comunidades de propietarios, agrupaciones de comunidades de propietarios o personas propietarias únicas de edificios de carácter predominantemente residencial, que hubieren formalizado la presentación telemática del Informe de Evaluación de Edificios de la Comunidad Valenciana (IEV.CV) con posterioridad a la fecha que se establezca en la correspondiente convocatoria, según modelo establecido por la Dirección General de Calidad, Rehabilitación y Eficiencia Energética.

Cabe advertir que la Conselleria dispone en estos momentos de 500.000 euros para estas ayudas. De agotarse ese fondo, el conseller del área, Héctor Illueca, puede mediante decreto ampliar hasta 5 millones de euros la cuantía a subvencionar en toda la Comunidad Valenciana.

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